¿Alguna vez te has preguntado cuánto tardarías en contar desde el número uno hasta un millón?

Si calculamos un número por segundo -sin ninguna interrupción- necesitarías 11 días, 13 horas con 46 minutos.

Sin embargo, en el transcurso de esos 11 días y pico seguramente tendrías que comer, dormir, ir al baño, etc. Así que un número por segundo no es una referencia tan realista.

Pero gracias a un tipo llamado Jeremy Harper no tenemos que adivinar.

Éste es Jeremy…

El 18 de junio de 2007, Jeremy decidió que iba a contar hasta un millón. Pero no solo eso, resolvió transmitir en vivo, online, toda su “aventura”, para que todo el mundo lo pudiera ver.

… se encerró en su apartamento en Birmingham, Alabama.

… encendió su  webcam,

… y dio inicio a la tarea.

“Uno… dos… tres…”, bueno, ya puedes imaginarte el resto.

La cámara nunca dejó de transmitir mientras trataba de alcanzar los siete dígitos.

Contaba un promedio de 16 horas al día.

Obviamente se tomó tiempo para comer, dormir y otras necesidades básicas. Pero incluso mantuvo prendida su cámara mientras dormía, permitiendo que los curiosos pudieran verlo (no, no contó hablando en sueños).

¿El resultado? Sí llegó al millón, y le tomó 89 días alcanzar su objetivo.

¡89 días!

No me imagino a mí mismo embarcándome en una aventura así de “excitante”.

Tampoco sé cuál fue su motivación, pero creo que Jeremy debía estar un poco aburrido con su vida…

Y de eso quiero hablarte hoy: de ese sentimiento al que llamamos “aburrimiento”…

¿A veces sientes que las cosas no se están moviendo con la suficiente rapidez?

¿Te parece que el tiempo permanece quieto?, ¿que simplemente eres un espectador de tu propia vida?

¿O tal vez crees que ya no hay nada nuevo para ti?,  ¿que estás encerrado en un ciclo de estancamiento que por momentos parece interminable?

Cuando la vida te parece monótona,
suele ser una señal de que hay algo que necesitas cambiar.

Y si te tomas el tiempo para “escuchar” estos sentimientos, notarás que siempre hay algo más por debajo de la superficie.

Como el miedo de aventurarte más allá de lo conocido.

O el apego a tu zona de confort, que te limita para explorar las alternativas que existen a tu alrededor.

O quizás ya te atrapó el desanimo y la falta de sentido.

Te invito a intentar, sólo por hoy, a que visualices algo…

…que la vida es más fácil de lo que crees,

…que el mundo está mejor de lo que parece,

… y que el tiempo está de tu lado.

¿Te gusta la idea? Bien, entonces sigamos…

… imagina que eres más amado de lo que piensas,

… que la magia de la vida conspira a tu favor,

… y que nada puede hacerte daño sin tu consentimiento.

¿De acuerdo?

Ahora pregúntate:

¿Qué te gustaría hacer ahora, que no estás haciendo?

¿Ya lo tienes? Bien…

¡Hazlo!

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx

 


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