Bob Dylan está tocando en vivo… y la gente lo está abucheando.

No lo dejan seguir cantando. Después de 3 canciones abandona el escenario, entre gritos y rechiflas.

Es 1965. Newport Folk Festival.

Están furiosos con él. Venían a escuchar al Dylan que conocían… y él les ofrece otra cosa.

Su público está acostumbrado a la canción folk, y quieren más de lo mismo.

Él, en cambio, quiere tocar sonidos más rock.

Antes salía con su guitarra acústica y una armónica; ahora sale con una guitarra eléctrica y una banda de músicos.

Por esa época alguien del público le grita “¡Judas!” (algo así como “te vendiste”).

Bob le responde al micrófono: “No te creo” (I don’t believe you), se voltea hacia su banda y les dice…

… “play it fuckin’ loud!”… (algo así como “toquemos… muy fuerte”).

Hacemos un “fastforward” rápido… pasan 50 años…

Es 2017, Bob Dylan recibe -nada menos que- el Premio Nobel de Literatura.

Al final, parece que apostó, y ganó.

Mi pregunta es: ¿por qué Robert Allen Zimmerman -su nombre real- pudo decir confiadamente “¡play it fuckin’ loud!”, aun en medio del rechazo generalizado?

¿Qué hubiera pasado si el músico de Minnesota le hubiera hecho caso al tipo que le gritaba… para no tener que sufrir su “rechazo”, para “darle gusto”?

¿Fue la casualidad,  el destino, Dios, o sólo tuvo “buena suerte”?

Tal vez, no lo sé… pero hoy te invito a considerar otra dimensión más cotidiana y cercana a ti:

Tu propia intuición.

La intuición es escuchar tu voz interior.

Es conectarte con tu guía interna, en vez de conectarte con los temores y las expectativas de otras personas.

Sintonizar y seguir tu intuición te ayuda a acallar tu mente.

Te ayuda a elimina las distracciones del “que dirán”.

Te permite estar más abierto.

Los conflictos internos se reducen a medida que te integras con la voz de tu Ser y tu corazón se abre a la inspiración creativa y a un propósito espiritual.

Quiero creer que esto es lo que le pasó a Dylan… y que eso es lo que puedes esperar tú también.

Al confiar en tu intuición no sólo te sentirás más animado, sino que también estimularás a otros a seguir su verdad interna.

Sí, muchas cosas que te suceden parecen no tener sentido o tener una salida, cuando sólo utilizas la mente racional para hacerles frente.

¿Pero, qué te dice tu intuición?

Si la escuchas con claridad, ahora sí: “¡play it fuckin’ loud!”

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx

 


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Se dedicaba a recoger orina.

Sí… cubetas y cubetas del dorado líquido.

Se dice que llegó a juntar más de 6,000 litros.

Pero tenía una buena razón: Hennig Brand buscaba el sueño de todo alquimista: encontrar la piedra filosofal.

Es posible que hoy esto te suene absurdo, pero es porque vivimos en el siglo XXI. Aquellos eran otros tiempos.

En el siglo XVII la alquimia -en particular la búsqueda de una forma de transmutar metales en oro- era una práctica común.

Brand creía que había algo en la orina humana (quizá por su color), que podía lograr esa deseada transformación.

Así que, obvio, se dedicó a recolectarla. En especial la de aquellas personas que acababan de beber cerveza, le parecía más dorada.

… La recogía,

… la hervía,

… invertía su dinero,

… su esfuerzo…

… y esperaba.

Está por demás decirte el resultado del experimento de Brand: fracasó.

Nunca produjo nada que pudiera transmutarse  “mágicamente” en oro.

En su lugar encontró frustración y la quiebra económica.

Pero sólo por un tiempo…

Porque en este proceso de pruebas “fallidas” encontró algo más: una sustancia blanca y cerosa que brillaba en la oscuridad.

Llamó a su descubrimiento “fósforo”, que es como lo conocemos hoy en día.

Ya sabes cómo termina esta historia: sucedió que el fósforo resultó ser bastante valio$o.

Se utiliza para fabricar cerillos, fertilizantes e incluso explosivos.

La demanda por la substancia que Brand descubrió fue enorme. Le llovieron ofertas para producirla… al final  consiguió la riqueza que tanto buscaba… aunque no de la manera que él pensaba.

Historias como la de Brand, Flemming (penicilina), Röntgen (rayos X), y muchos otros, me hacen reflexionar…

Detrás de cada uno de estos descubrimientos puede decirse que estuvo la casualidad, la buena suerte, como decimos a la mexicana: la “chiripada”.

Pero no puede negarse que también hubo horas de esfuerzo, dedicación y trabajo.

Como dijo T. Alva Edison:

La innovación consiste en 99 % de transpiración y un 1% de inspiración”.

Es decir,  las creaciones que han revolucionado a la humanidad han implicado mucho trabajo arduo y no sólo ideas geniales.

Lo mismo pasa en tu desarrollo personal.

Tu proceso de crecimiento interno se parece mucho a un viaje en espiral. Cuando trabajas para liberarte de un hábito destructivo, cambiar un patrón de comportamiento, o superar un miedo, a menudo te reencuentras con ese tema una y otra vez, incluso después de que pensaste que ya lo habías  superado.

Es fácil que cuando sucede esto te sientas  frustrado o derrotado, como en algún momento le sucedió a Brand…  después de tanto trabajo todavía estás con el mismo problema.

Pero si mantienes tu intención, tus ganas y actúas, esta reaparición pronto se convierte en una revelación:

Has dado una vuelta más en la espiral de la conciencia.

Y este paso te permite alcanzar un nuevo nivel de comprensión en tu vida.

Debido a que estás más alineado con tu verdadero Ser, te sientes menos ansioso por buscar la aprobación externa.

Dejas de sentirte fuera de sincronía contigo mismo.

Tu intuición se hace más presente.

Tu espíritu abre los ojos revelándote nuevas oportunidades, y te regala  con momentos de sincronía que traen un sentido de cierta “magia” a tu vida.

y eso, estimado lector… es oro puro.

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Tiene 23 años… y lleva 14 de maestro.

Si, comenzó a los 9 años de edad.

Y a los 16, fue reconocido como el director de escuela más joven del mundo.

Aun siendo tan pequeño, Babar Alí se dio cuenta de que la educación era su pasión.

Desde entonces ha enseñado a más de 3 mil niños en una escuela que él mismo fundó.

En su pequeño pueblo en Bengala Occidental el analfabetismo era la norma, así como la indiferencia de las autoridades.

Pero él decidió hacer algo al respecto.

Había nacido en una familia pobre, sin dinero ni recursos. Así que, armado sólo con sus ideales, estableció una pequeña escuela donde los niños de la aldea podían aprender a leer y escribir.

No cobraba cuotas, y él hizo todo lo posible para suministrarles libros y otras necesidades.

Hoy día su escuela cuenta con cinco profesores, todos en edades entre los trece y los dieciocho. No hay dinero para pagarles, así que Alí y sus amigos estudian o trabajan durante el día y enseñan a los otros niños por las tardes.

En 2009 ganó el premio a “Héroes Reales” que otorga el canal Hindú de noticias CNN-IBN.

Desde entonces ha dado una charla en Ted Talks (famosa plataforma mundial de divulgación de ideas “dignas de difundir”) y ha compartido su experiencia y esfuerzo en muchos otros sitios.

Actualmente Alí estudia en la universidad. Por las tardes, por supuesto, hace lo que ha hecho durante todos estos años en el patio de la casa de sus padres: enseñar a los niños de la aldea.

Seguramente tú también recuerdas algún maestro que con su pasión y entrega dejó una huella que cambió tu vida.

Para mi fortuna, recuerdo a varios. Mi corazón los evoca con gratitud y reconocimiento.

Precisamente uno de ellos, John Pierrakos, me enseñó que más allá de gurús y maestros encarnados, la vida misma podía ser mi mejor maestro.

Tu vida es el maestro mas certero, solía decir con insistencia.

Esta es una lección que me ha acompañado desde entonces.

Porque cada persona y situación que encuentras, cada día, tiene mucho que enseñarte… si estás abierto a recibir su sabiduría.

A menudo no reconoces a estos maestros sutiles, porque no miran y no actúan como tales.

Sin embargo, te invito a que observes las situaciones y personas que en este momento tienen un impacto en tu vida.

Desde las que parecen insignificantes hasta aquellas a las que les concedes importancia.

Todas conspiran para enseñarte exactamente lo que necesitas aprender en este momento…

… quizá la lección de hoy se llama paciencia, compasión, o perseverancia.

… quizá la materia que la vida te ofrece es luchar por tu verdad, confrontar tu honestidad,

… o soltar, dejar ir algo que te causa sufrimiento.

Todo esto está contemplado en la gran aula de esta maestra llamada vida.

Confía en tu intuición sobre la naturaleza de las lecciones que tienes a mano. Trabaja a tu propio ritmo y haz tantas preguntas como quieras.

Esta maestra, TU VIDA, está esperando para darte los aprendizajes que necesitas.

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Todo comenzó un día de abril de 1922.

Rafael Alducín, periodista y director del periódico Excélsior, lanzó en su diario una convocatoria nacional para dedicar un día a las madres mexicanas, y así rendirles un homenaje.

El llamado rápidamente fue respaldado por la Cruz Roja, la iglesia e innumerables instituciones (incluso se cuenta que la propuesta original provino de José Vasconcelos, entonces Secretario de Educación).

Fue así que el 10 de mayo de 1922 se celebró el primer día de las madres en México.

Pero en realidad la historia no nació ahí, las madres han sido veneradas, analizadas e incluso criticadas desde siempre.

Yo, tú… cada uno de nosotros fue concebido a través del prodigioso proceso de gestación que ocurre en el cuerpo de una mujer.

Ser madre es más que un mero acto biológico. Tu madre determinó en buena medida muchos rasgos centrales de tu personalidad…

No sólo porque te dio la vida, sino porque fue la persona más influyente (tu madre biológica o quien haya hecho esa labor)  en etapas muy tempranas de tu vida, justo cuando se construían las bases de tu identidad y tu sistema de valores.

Como adulto, no es raro que busques la guía de una madre en alguna mujer sabia o una abuela.

Si observas en tu interior, descubrirás la necesidad de ese instinto materno que te protege y te cobija.  Y que te acompaña a lo largo de toda la vida.

Por eso, la maternidad es una institución casi sagrada en prácticamente todas las culturas. Los ritos que veneran a Dios como figura materna son la forma más antigua de adoración en el planeta.

En la India, por ejemplo, las mujeres que son profundamente cariñosas, compasivas y sabias son públicamente reconocidas con el título de “Santa Madre”.

El papel de una madre es infinitamente complejo. En el inconsciente colectivo del ser humano, la madre representa la fertilidad, la estabilidad, la creación, el amor y muchas veces el sacrificio.

Hay madres humanas y madres espirituales, la madre tierra y diosas madre.

¿Cuántas veces no has buscado fuerza y consuelo en la energía materna del  universo? Esa que nos da tanto y pide tan poco a cambio.

Esa que continuamente nos bendice con su generosidad.

El anhelo de la Madre Eterna está arraigado en lo más profundo del corazón humano.

Somos nacidos y eventualmente regresamos a la madre universal.

Por todo esto, honro en este día a todas las mujeres que se encuentran leyendo este boletín, tengan hijos o no, porque el principio de la madre cósmica está con ustedes.

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Normalmente, el color rojo significa “¡detente!”.

Pero esto ya lo sabías.

Si manejas en prácticamente cualquier ciudad del mundo encontraras esto. Es una norma internacional.

Pero el rojo también significa otras cosas.

Desde el siglo XIX se convirtió en el símbolo de los revolucionarios socialistas y comunistas. Para ellos, este color significa revolución y cambio.

Por eso no es una coincidencia que la actual bandera china y la bandera de la antigua Unión Soviética tengan como fondo el rojo.

Aquí viene la anécdota curiosa: a mediados de los años sesentas, estos dos significados hicieron crisis durante la revolución cultural China…

Iniciaron una campaña de educación masiva… pegaron carteles en las bardas… mensajes en la radio… utilizaron todos los medios a su alcance para informar que el rojo debía ser usado como una señal para que el tráfico siguiera adelante.

Literalmente, lo opuesto a lo que significaba para los conductores; tanto entonces como ahora; tanto aquí como allá.

Para reforzar la medida, en algunas ciudades miembros de la Guardia Roja se convirtieron en policías de tránsito. Se colocaban en los cruceros indicando a los conductores que se movieran frente al rojo y se detuvieran frente al verde.

Si esto te suena como una mala idea, tienes razón… ¡lo fue!

Obviamente, no había suficientes miembros de la Guardia Roja  para manejar todas las intersecciones.

Por lo tanto, hubo conductores que avanzaban en rojo y otros en verde.

¿Resultado?, adivinaste… muchos accidentes.

A final de cuentas, el régimen Chino se lo pensó mejor, y decidió que el rojo, por lo menos para los propósitos de tráfico, regresara a su antiguo significado: detenerse.

¿Qué podemos aprender de esto?

Que forzar los cambios rara vez funciona.

En particular cuando se trata de la gente con la que convives.

Muchas veces, cuando te relacionas con alguien, tratas de acomodar a la otra persona en tu expectativa predeterminada. Y cuando no encaja en ella, surge la desilusión, y con ella la tentación de “cambiarla”.

Pero, a menos que te  estén pidiendo consejo u orientación, entrar en la dinámica de “cambiar al otro” es, como lo aprendieron los miembros de la Guardia Roja, complicado y conflictivo…. si no es que imposible.

Si sientes que necesitas transformar algo en una relación, la única renovación que realmente tienes el poder de hacer es…  sobre ti mismo.

Tu cambio, creará un movimiento energético en la relación.

Tu trabajo interno, modificará tu vínculo con el otro.

Y ahí -sólo ahí- surgen las oportunidades para una nueva forma de relacionarse.

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Hola,

En el último boletín te decía que las vacaciones son una oportunidad para renovarte.

Y en Córpore nos renovamos.

Como podrás ver, estamos estrenando diseño en la publicación de nuestro boletín.

También en la entrada de nuestra página web.

No es un cambio dramático en lo que hacemos. Sólo una inquietud… un momento de inspiración… un poco de trabajo… y ¡zas!,  la satisfacción de hacer algo que nos gusta.

Tú también puedes traer un poco de condimento a tu vida.

Toda vida humana tiene el potencial de ser emocionante e inspiradora. Cada día haces elecciones que influyen en el carácter de tus experiencias, y éstas determinan si tu camino  se vuelve excitante o tedioso, atractivo o fastidioso.

Puedes traer emoción a tu vida simplemente haciendo lo que te gusta cada vez que se presente la oportunidad.

¿Cómo?

Reconociendo que estás vivo ahora.
Reconociendo que cada momento cuenta.

Cuando decides hacer más lo que te entusiasma, incluso si tus elecciones te obligan a realizar ciertos “sacrificios”, tu vida cotidiana poco a poco se llenará de más regocijo, placer y anticipación optimista.

Para saber qué te entusiasma necesitas observar y reflexionar sobre lo que realmente sientes frente a las actividades, circunstancias y personas que componen tu vida.

¿Qué hace que tu pulso se acelere?…

¿Que hace que quieras levantarte de tu silla y actuar?…

¿Qué es lo que no puede esperar en tu impulso?

No te enredes demasiado en tantos detalles que puede tener la vida; demasiada rutina puede hacer que tu vida se vuelva pesada y dejes pasar oportunidades cautivantes.

Te invito a hacer una lista de todo aquello que te entusiasma. No solo cosas grandes, también acciones simples (como mi cambio en el diseño de este boletín, o en la página web).

Y luego, poco a poco, encuentra la manera de integrar algunos de estos elementos en tu rutina.

Pronto encontrarás que tu vida se reanima.

Empezarás a notar que sientes con más frecuencia esa ola que te hace sentir vivo.

Esa energía que te hace creer que la vida vale la pena vivirla.

¿Qué te entusiasma en tu vida?…

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Hola,

Las vacaciones son una inmejorable oportunidad para disminuir tu “acelere”.

Para quitarte de encima la agenda y escuchar tu propio ritmo natural.

La naturaleza dirige con maestría…

… cuándo el día se convierte en noche,

… cuando las flores deben florecer y cuando dar fruto,

… en qué momento es hora de que las hojas caigan de los árboles.

Como ser humano, tu  también tienes un ritmo “natural”.

Un ritmo que está en armonía con el universo.

Idealmente, tu organismo se guiaría por la salida y la puesta del sol,  los cambios de clima  y la intensidad de tu actividad.

Cuando estás en contacto con tu ritmo interno, sabes cuándo es el momento de dormir… de comer… de trabajar… de descansar.

Mientras tu atención se concentra en tus actividades, tu respiración y los latidos de tu corazón, están ahí para recordarte que existe un ritmo de la vida que se mueve dentro de ti.

Sin embargo, en las ciudades modernas estamos cada vez más acostumbrados a vivir con una velocidad, que empuja a tu cuerpo-mente más allá de su equilibrio.

Las “obligaciones”, los demás y tu propia autoexigencia, te hacen llamados frenéticos a sobrepasar tu propio ritmo natural.

Esto disminuye tu capacidad de reciclar tu energía y renovarte.

Es como si quisieras alterar la época de lluvias, la caída de las hojas o la migración de las aves hacia el sur.

Por eso anhelamos las vacaciones.

Porque son un espacio sin tanta exigencia. Sin tantas demandas.

Un tiempo que te permite volver a sintonizar con tu ritmo orgánico, realizar actividades y lograr lo que necesitas con un menor esfuerzo.

Es un tiempo en el que incluso puedes sintonizarte con el ritmo de tu alma.

Una buena lectura… escuchar tu música favorita… un paseo por el bosque… una estancia en el mar.

Las vacaciones son una gran oportunidad de sintonizarte nuevamente con lo más profundo de ti mismo

En Córpore te deseamos que este paréntesis de Semana Santa y Pascua sea para ti eso: un espacio de reencuentro contigo mismo, con aquello que te permite estar a tono con el ritmo de la naturaleza y del universo.

Aquí volveremos a encontrarnos a tu regreso.

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
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Hola,

Las vacaciones son una inmejorable oportunidad para disminuir tu “acelere”.

Para quitarte de encima la agenda y escuchar tu propio ritmo natural.

La naturaleza dirige con maestría…

… cuándo el día se convierte en noche,

… cuando las flores deben florecer y cuando dar fruto,

… en qué momento es hora de que las hojas caigan de los árboles.

Como ser humano, tu  también tienes un ritmo “natural”.

Un ritmo que está en armonía con el universo.

Idealmente, tu organismo se guiaría por la salida y la puesta del sol,  los cambios de clima  y la intensidad de tu actividad.

Cuando estás en contacto con tu ritmo interno, sabes cuándo es el momento de dormir… de comer… de trabajar… de descansar.

Mientras tu atención se concentra en tus actividades, tu respiración y los latidos de tu corazón, están ahí para recordarte que existe un ritmo de la vida que se mueve dentro de ti.

Sin embargo, en las ciudades modernas estamos cada vez más acostumbrados a vivir con una velocidad, que empuja a tu cuerpo-mente más allá de su equilibrio.

Las “obligaciones”, los demás y tu propia autoexigencia, te hacen llamados frenéticos a sobrepasar tu propio ritmo natural.

Esto disminuye tu capacidad de reciclar tu energía y renovarte.

Es como si quisieras alterar la época de lluvias, la caída de las hojas o la migración de las aves hacia el sur.

Por eso anhelamos las vacaciones.

Porque son un espacio sin tanta exigencia. Sin tantas demandas.

Un tiempo que te permite volver a sintonizar con tu ritmo orgánico, realizar actividades y lograr lo que necesitas con un menor esfuerzo.

Es un tiempo en el que incluso puedes sintonizarte con el ritmo de tu alma.

Una buena lectura… escuchar tu música favorita… un paseo por el bosque… una estancia en el mar.

Las vacaciones son una gran oportunidad de sintonizarte nuevamente con lo más profundo de ti mismo

En Córpore te deseamos que este paréntesis de Semana Santa y Pascua sea para ti eso: un espacio de reencuentro contigo mismo, con aquello que te permite estar a tono con el ritmo de la naturaleza y del universo.

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Jorge Galindo
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Últimos lugares para el taller
Conectando con tu Cuerpo… Conectando con tu Corazón
.

¡No te pierdas esta oportunidad.!

Te invito a dejar tus datos para recibir la información completa. 


Hola,

En CÓRPORE  estamos convencidos que la razón no es el centro de tu vida.

Creemos que tú eres una unidad cuerpo-mente-espíritu.

Algunas personas siguen pensando que la razón y el intelecto lo pueden todo…. pero la verdad es que la cabeza no puede controlar tu cuerpo, ni tus emociones.

Claro, desde la cabeza puedes cambiar algunas ideas… pero pintar la casa no la convierte en una nueva.

Pero hay algo más importante todavía:

Si tú eres tu cuerpo, entonces éste cuenta la historia de tu vida.

Tu cuerpo nos habla de ti.

Tu cuerpo nos dice cuál es el problema actual.

Tu cuerpo quiere decirte “¡aquí estoy… ESTOY VIVO!”

Y precisamente de eso se trata el Taller Conectando con tu Cuerpo… Conectando con tu Corazón.

Nuestro trabajo en el Taller es ayudarte a estar más en tu cuerpo; y hacerlo  de una forma amable y sana.

¿Qué significa esto?

Una persona saludable es delatada por su cuerpo:

… es más animado,

… se mueve con vitalidad,

… sus ojos brillan,

… su voz resuena,

… su actitud es suave.

La acompaña una sensación de gracia, un carácter digno.

Cuando vengas al taller tú podrás ver el cambio con tus propios ojos.

Verás el antes y el después en tus compañeros.

Pero, especialmente verás la transformación en esa  persona que necesita de ti… esa persona que ves en el espejo cada mañana.

El Taller comienza este viernes 31 de marzo.

Ya no queda mucho tiempo. Si habías considerado “algún día” explorar el verdadero potencial dormido en ti, bueno, pues ese “algún día” ya llegó…

ES HOY.

Te invito a  dejar tus datos para recibir la información completa. 

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE

Hola

La primavera ya esta aquí.

 Y con ella llegan muchas oportunidades para un nuevo comienzo.

La increíble energía de la primavera trae para ti una oportunidad de renacimiento, renovación y crecimiento.

Para poder recibir estos regalos necesitas darte un momento para reconocer que, en esencia, tú eres un ser que evoluciona y crece.

Así como la hierba y los árboles retoñan, el sentido de ti mismo puede renovarse también.

Sólo necesitas  abrirte para encarnar, aún más, la totalidad de todo lo que estás llamado a ser.

¿Será esta primavera tu tiempo para florecer con más integridad?

¿Para desarrollar las cualidades que te permiten más crecimiento y creatividad?

¿Para liberarte de las cargas del pasado, y decirle SI a la vida?

Si respondiste “sí” a cada pregunta, ¡felicidades!

Significa que llegó tu tiempo para florecer y estás dispuesto a no dejar pasar la oportunidad.

Y si en serio quieres aprovecharla, te invito a nuestro próximo taller:

Conectando con tu Cuerpo… Conectando con tu Corazón.

Es una experiencia diseñada para ti; en ella podrás experimentar ejercicios y dinámicas que te ayuden a:

  • Despertar tu conciencia a las señales que manda tu cuerpo.
  • Conocer como la sabiduría de tu cuerpo se expresa en tus actitudes y formas de comportamiento.
  • Desbloquear  tu energía para que pueda fluir libremente.
  • Conectarte con las cualidades esenciales de la primavera: vitalidad, energía y gozo de vivir.

Te invito a  dejar tus datos para recibir la información completa. 

Hasta pronto.

Jorge Galindo
Director CÓRPORE
www.corporal.com.mx

 


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